Cilleruelo de Arriba

¡Oh, Cilleruelo de Arriba¡
Su belleza es más saliente
Del oeste destacada
Un vergel de la nebrada
Puerta abierta de emoción.
Maravilla allá de frente
Es la villa vislumbrada
Todo verde de esperanza
Por el hilo conductor.
A medida que te acercas
Verde oásis se aproxima
Vega y huertas, aguas finas
Por la entrada el Calverón.
Una fuente le destaca
Con sus hijos los canteros
y que a España resumió.
Es mi pueblo tan bonito
Maravilla e ilusión
Buenos vinos se cosechan,
¡Qué alegría dan, Señor¡.
Su belleza indescriptible
De la izquierda hacia su entrada,
Una alfombra bien lo guarda,
Verde encina sin igual.

 

 

Allá de frente le escudan
Las montañas de Tejada
Donde el sol cada mañana
Viene el pueblo a despertar.
Por la derecha al pueblo entrando,
Los chopos son los vigías
Que le guardan cada día
Dando al hombre su salud;
Pulmones que purifican
Los ambientes recargados
De toxinas y otros fallos,
Dando siempre al hombre luz.
Por el este son las eras
Que tanto polvo amasaron
Ayer prisas, hoy descansos,
Aire puro de amistad.
Una industria choricera,
Pabellones de animales,
Gallineros y lagares
Que sus caldos gusto dan.
Es el pueblo do nací
En mi mente muy importante,
Yo le quiero cada instante,
Él está en mi corazón.
Cilleruelo do nací,
El de Arriba, contempladlo,
Pueblo humilde, pueblo sano,
Noble, austero y luchador.

¡Cuántos sueños en tus suelos
Por los campos y las vegas,
Por el monte, sus veredas,
Por la viña, buen licor¡
¡Cuántos son los mil recuerdos
Por el río y las praderas,
De l a fuente y la tejera¡
¡Qué paseos agradó¡
Pueblo mío, pueblo amable,
Acogido, acogerdor,
Con sus gentes siempre atentas,
Al que viene lo acogió.
Es el pueblo aventajado
Por sus dotes naturales,
Que carreras ancestrales
Han sus hombres por doquier.
Es el pueblo adelantado
En los campos de la ciencia,
Que produjo sus cabezas
De saberes hoy y ayer.
Es mi pueblo cilleruelo
En colina cimentado,
Una loma simulando,
Desde el Este al Regañón.
Su compacto y duro suelo,
Con su base fija, estable,
De una roca que subyace,
De caliza la mejor.

Pueblo mío hospitalario
De arrieros lo mejor,
Con posada y con pobrero,
Nadie ajeno se sintió.
Ya su nombre nos evoca
Que sus granos ensilaron
En los sitios subterráneos,
Dan su nombre, su tener.
Hoy un valle los recuerda,
Valle, vega de cilleros,
Conservado frutos secos
En su panza el almacén.
Edificios regios, fuertes
De canteros y escultores,
Que dejaron sus sudores
Con el pico y el cincel.
Pueblo humano, transparente,
Ufano, decididor,
Constante, voluntarioso
De sus bienes, un Señor.
Pueblo humano, cariñoso,
En sus mentes soñador,
Que se encuentra en todas partes,
Y en su pueblo todo amor.

 

 

Autor: Don Teófilo Casado; Cilleruelo de Arriba 22/07/1932 a Burgos 5/6/2009